Cepillado

Los 10 errores más comunes que se suelen cometer en el cepillado manual

El cepillado dental diario debe ser realizado con una técnica correcta para conseguir buenos resultados, evitar lesiones de dientes y encías y mantener una sonrisa sana.

Algo tan habitual como es el cepillado suele estar abocado a ciertos mitos y errores, lo que implica que muchas personas aún desconozcan cómo realizarlo bien. Vamos a conocer a continuación los errores más comunes que se cometen en el cepillado convencional.

No cepillarse con la frecuencia y tiempo necesario

Cepillado

Debemos de cepillarnos 2-3 veces al día durante dos-tres minutos, que es el tiempo suficiente para limpiar todos los dientes.

Cada cuarto de la boca debe de cepillarse unos 30 segundos. Los momentos para cepillarse han de ser la mañana, antes de ir a dormir y después de la comida de mediodía.

Cepillarse con demasiada fuerza

Un cepillado con cierta intensidad puede ser perjudicial para el esmalte de los dientes y las encías.

No se realiza una mejor limpieza por utilizar más fuerza, si no por aplicar una mejor técnica de cepillado. Hay que contar con que se puede abrasionar el esmalte y retraer la encía del cuello del diente, lo que muestra su raíz y vuelve a esa zona hipersensible.

Una técnica de cepillado incorrecta

Técnica cepillado

El movimiento de barrido vertical de encía a diente con las cerdas a 45 grados de la superficie dentaria es la técnica adecuada.

Nunca se debe de realizar en dirección horizontal y al igual que es importante la parte delante de los dientes, al ser la más visible, ha de pasarse por dentro y la parte oclusar por la que masticamos de forma circular.

Y, el espejo está para algo.

Mala selección del cepillo dental

Es importante saber elegir el modelo que mejor se ajuste a nuestra situación y se adapte al tamaño de nuestra boca.

Los cepillos con cabezal más pequeño, que ayuda a limpiar zonas de difícil de acceso, son los más recomendables.

Un cepillo de cerdas demasiado duras

Los recomendables son cepillos de cerdas de dureza blando o media. Nunca ni duras ni rígidas que puedan ocasionar la erosión del esmalte, irritar las encías y causar recesión.

Sin orden cuando se cepilla

Se empieza por la parte más lejana, como son los molares del lado derecho, para cepillar toda la arcada por delante, para luego pasar a la parte del paladar, y así, terminar en la otra arcada.

Sin olvidarnos del cepillado por dentro y el oclusal, que es justamente donde se mastica.

No limpiar y secar el cepillo dental

Limpieza cepillado

Algo a lo que se está mal acostumbrado es el no ni secar ni limpiar el cepillo dental después de su uso.

Lo limpiamos con agua y lo dejamos secar al aire después de sacudirlo.

No cambiar el cepillo cada 3 meses

Se debe cambiar cuando las cerdas estén en mal estado o deformadas. Esto implica que cada 3 meses suela ser el momento idóneo para ello.

Dentífricos abrasivos

Nunca usar dentífricos demasiados abrasivos.

Cepillarse justo después de comer ácidos

Si se toman bebidas energéticas, sodas o zumos, se ataca al esmalte de los dientes, por lo que la saliva entra en juego al repararlo de forma normal.

Por lo que se recomienda no cepillarse los dientes justamente después, o al menos dejar al menos una media hora para que la saliva neutralice el ácido.

Si queréis pasar por alguno de los mitos que tienen que ver con la salud bucodental, pasaros por esta entrada.

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