Amalgama

Protocolo para la retirada de una amalgama en pacientes con sensibilidad química múltiple

 

Desde la clínica, nuestro Dr. Daniel Nelson de Feo nos trae un interesante artículo escrito por el mismo y que muestra el protocolo para la retirada de una amalgama en pacientes con sensibilidad química múltiple.

Que mejor que empezar este nuevo año con las palabras de nuestro Dr. Daniel Nelson de Feo y poder ilustraros lo especial que tiene esta técnica con sus mismas palabras.

En primer lugar hay que tener presente que estos pacientes tienen “reacciones múltiples” a “múltiples químicos”, por lo que antes de realizar cualquier procedimiento odontológico, es básico, fundamental, e imprescindible una consulta conjunta con médicos y enfermeros tratantes especialistas en el caso.

Siendo requisito la consulta médica antes que la odontológica, ya que esta permite tener un primer contacto con el paciente mediante su historia médico-clínica, basada en una extensa, exhaustiva y detallada anamnesis, que permita luego una inerconsulta médico odontológica, siempre ideal antes de la primera consulta odontológica.

Una vez cumplido este primer requisito, el paciente asistirá a la consulta odontológica, para entonces realizar la historia odontológica, verificando datos médicos y antecedentes junto con el paciente. Se tiene que recordar que estos tienen reacciones muy variadas a múltiples químicos (incluso a sus aromas, composiciones, etc), a la luz natural, artificial (siendo muchos de ésos fotosensibles), a instrumentos rotatorios (por la frecuencia que éstos transmiten), etc. Por lo que se debe tener muy claro para poder establecer el plan de tratamiento a seguir.

Herramientas

Cuando se tiene todo establecido, definido y el tratamiento a realizar en esa cita sea realizar la retirada de la amalgama, se procede de la siguiente forma:

  • Preparar todo el campo con instrumental, material y bombona de oxígeno
  • Una vez el paciente, sentado en la silla odontológica, se anestesia preferiblemente con lidocaína al 2% sin vasoconstrictor (de antemano se debe saber antecedentes y posibles reacciones a la lidocaína, debiéndose establecer en la primera consulta odontológica). En algunos casos se puede hacer una pequeña prueba de tolerancia, colocando una pequeña cantidad submucosa, y esperando a ver si ocurre una reacción.
  • Una vez anestesiado, se procede al aislamiento del campo operatorio de forma absoluta, con dique de goma (non látex) y arco de young, así mismo, se utilizan guantes que no son de látex.
  • Colocación del oxígeno por medio de la cánula nasal, a una presión estándar de 2 l/min.
  • Se cubre la zona por encima del labio superior con una mascarilla con filtro de oro, para tener mayor control de los vapores producto de la retirada de amalgama. De ser necesario, adicionalmente se pueden colocar paños en la cabeza y sobre los ojos.
  • El personal (odontólogo y auxiliar) llevarán protección que consiste en máscaras completas que cubren toda la cara y que poseen un filtro.
  • Se acciona el oxígeno en el momento justo antes de la eliminación, ya que muchos pacientes tienen algo de intolerancia al oxígeno, adecuando cada caso a la presión mínima para aquellos que no lo toleran, o sea, no en la habitual.
  • Cuando ya se tiene en posición, eyector en boca, se procede a la eliminación con fresas de corte rápido de metal y alta succión simultánea.
  • Una vez eliminada la amalgama, se procede a la colocación en la mayoría de los casos en una obturación provisional de gutapercha para restauraciones provisionales o cemento provisional tradicional, y si el paciente lo tolera se puede realizar la obturación con composite; éste se puede realizar ya sin oxígeno, ni mascarilla, y protecciones especiales, aunque el aislamiento absoluto lo mantenemos como condición ideal para la realización de la obturación de composite.

Debemos tener en cuenta que el composite utilizado no es cualquiera, si no el menos tóxico actualmente en el mercado.

Los materiales que han tenido contacto directo con la amalgama, eyectores, dique de goma, se colocarán en un depósito separado de los demás.

Seguiremos publicando más articulos concerniente a la particularidad de tratar con pacientes con sensibilidad química múltiple.

Más información – Tóxicos en nuestra boca, la amenaza silenciosa

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